sábado, 22 de octubre de 2016

Que se callen los cañones

Lupercio Mundim 

Que se callen los cañones, 
que dispensen los soldados, 
porque las batallas son ilusiones 
que sólo producen derrotados. 
Que la paz siempre 
predomine sobre la guerra y la violencia, 
que el hombre nunca olvide 
donde lleva su impertinencia. 
Que los niños puedan jugar 
con sus alegrías en sintonía, 
que los adultos puedan brindar 
a un futuro pleno de armonía. 
Que las armas sean destruidas 
porque sólo causan muerte y sufrimiento, 
que nuevas alianzas sean tejidas
 porque de la extinción no hay arrepentimiento. 

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